LAS EMPRESAS TURÍSTICAS Y EL DESTINO TURÍSTICO INTELIGENTE

LAS EMPRESAS TURÍSTICAS Y EL DESTINO TURÍSTICO INTELIGENTE

ARTÍCULO REDACTADO PARA EL PERIÓDICO ONLINE «NEXOTUR»

Semana del 23 al 29 de Marzo de 2020       Enlace Aquí

 

España recibió en 2019 un total de 83,7 millones de turistas internacionales, cifra que supone un incremento del 1,1% a la registrada en 2018 suponiendo un nuevo récord según ha publicado el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La reciente aparición de nuevos términos y conceptos como Destinos Turísticos Inteligentes, Smart Cities o Inteligencia Turística, suponen un desafío para aquellas Organizaciones Turísticas que quieran estar en sintonía con las transformaciones que se están produciendo en sus territorios.

Es por ello que las Políticas Nacionales han impulsado desde 2012 estrategias de destinos inteligentes, así como el uso de la información y las comunicaciones, con el fin de ayudar a la transformación de los destinos a través del Plan Nacional de Turismo promovido por la Secretaría de Estado de Turismo durante el periodo de 2012- 2016.  Además de las ciudades inteligentes, proponen 4 ejes de actuación, a partir de 2018,  basados en un Turismo inteligente para desarrollar propuestas que aumenten al máximo la experiencia del turista. Para ello, se aprovechan el big data y las comunicaciones para facilitar, ampliar, personalizar y conectarlo con la oferta existente.

Tanto las comunidades rurales inteligentes como los edificios o los hoteles de esta índole proporcionan datos a los destinos de forma bidireccional para una buena gestión del mismo. Los llamados objetos internos de la ciudad o los externos implican la aplicación de servicios públicos 4.0 que ayudan a filtrar la oferta y los requerimientos públicos según las necesidades del individuo, por ejemplo, en la gestión del tráfico, contaminación.

La nueva gobernanza que supone la implementación de un sistema integral de gestión normalizado hace que las ciudades tengan que adoptar una Inteligencia Turística Sostenible, desde diferentes perspectivas.  Por ello, los entes gestores de un municipio o empresarios de un destino deben sincronizarse para que al final redunde en una mejor gestión de los recursos y ayude a incorporar mejoras que se integren en el territorio para todos los stakeholders.

Un Destino Turístico que quiere ser inteligente y sostenible debe trabajar en la construcción de un Sistema de Gestión Inteligente, teniendo en cuenta que las diferentes estrategias de gestión a realizar deben pasar por una gestión innovadora que garantice la implementación de un sistema de inteligencia turística que actúe en los tres planos de un destino.

Una de las más importantes es la “capa digital del destino” donde se va a generar toda la información que es necesaria para que el futuro visitante pueda interactuar con este, por lo que es muy importante crear una matriz donde el destino trabaje codo a codo con lo que ofrece el tejido empresarial y lo que buscan y quieren los turistas además de saberlo ofertar.

Las oficinas de turismo, así como los servicios de información turística tienen cada vez una posición estratégica más potente a la hora de mostrarles la información en el destino junto con las novedades, la agenda de eventos de la ciudad, así como lo que está pasando en ese momento en la ciudad. Eso permite que la experiencia del turista sea cada vez más enriquecedora.

Las agencias de viaje por su parte deben tener claro que el turista demanda una especialización y que deben adoptar la misma estrategia de datos para adaptarse a esta y a  sus gustos y experiencias. Lo más caro para ellas es la customización del viaje. Las agencias de viajes receptivas, por ejemplo, tienen un papel muy importante en los destinos que quieren ser DTI en la configuración de esos viajes, para ello se requiere una correcta estructuración de la oferta de turística, la especialización y mejora continua del producto.

La alta exigencia del sector y el constante cambio por la influencia de gran número de factores requiere una gran capacidad de transformación y agilidad para afrontar nuevos retos por parte de las empresas turísticas y destinos.

No pueden existir destinos turísticos inteligentes sino hay empresas inteligentes, es por ello que desde el principio se debe trabajar en una colaboración público-privada incorporando al sector empresarial para trabajar su transformación digital y los datos necesarios para analizar y mejorar la oferta existente.

El reto estriba en cómo estas empresas van a tratar esos datos y cómo se va a comunicar bidireccionalmente al destino.

Muchas veces se habla de la generosidad del dato, porque por ejemplo en hoteles deben estar dispuestos a entrar en la gestión e incorporar datos de su PMS o CMS de manera que se pueda conocer mejor al turista que se aloja en su establecimiento por parte del destino.  Aquí entramos en conocer datos económicos y de preferencias y gustos de los clientes, pero también de conocer con antelación grupos que vayan a estar alojados en un establecimiento que permitan al destino estructurar tanto medidas de seguridad, emergencias e incluso la oferta cultural o comercial de la ciudad y organizar experiencias ad hoc para ese grupo que estará en la ciudad disfrutando.  Con ello el destino podrá hacer un seguimiento de los mismos, que luego reporte al establecimiento.

Este avance en los Destinos Turísticos Inteligentes permite crear una capa de datos inteligentes y que a través del territorio se articulen las oficinas técnicas de inteligencia sostenible– smart office dti green. Estas posibilitan, como ha ocurrido en el proyecto que hemos liderado en Benidorm como primer destino turístico inteligente certificado del mundo en UNE 178501, la coordinación internamente de diferentes áreas del departamento. También permiten articular las diferentes capas de datos del DTI para medir el impacto de estos cambios en el territorio, y la involucración de las organizaciones del territorio, convirtiéndose así en auténticos Smart destination living labs. En ellos es donde se podrá mapear el territorio mediante celdas que hagan conocer dicho impacto de forma inteligente y sostenible, es decir de una misma celda podremos conocer cómo está impactando en los productos turísticos que existen, el gasto y flujo turísticos. También como impacta en los negocios, en las conexiones y como no en la participación de los residentes, así como en el avance de los objetivos de desarrollo sostenible que no es otra cosa que medir cómo afecta en los económico, social y medioambiental dicha implementación del destino turístico inteligente.

Abogamos que todo esto requiere de una normalización de los destinos turísticos mediante la implementación de un sistema bajo normas como la UNE 178501, y que el propio Enrique Martínez, Presidente de Segittur en su última intervención en la COP25 resaltó que “el título de DTI implica acreditar que se cumple una metodología de gestión” y que las organizaciones turísticas sean cada vez más Smart siendo generosos con los datos para que se unan al destino y haya un beneficio propio de compartir la información y datos para una mejor gestión, promoción del destino.